Airthings
Airthings 223 Portable
- Radón (Rn)
- ~2 años (3× AAA)
Importado por CasaPasiva · bajo pedido
Un detector de radón es la única forma de saber cuánto de este gas radiactivo natural hay dentro de tu casa: no tiene olor, color ni sabor, y su concentración cambia de una vivienda a otra aunque estén en la misma calle. En esta página encuentras monitores electrónicos de lectura continua para uso doméstico y profesional, y los ventiladores RadonAway que se usan para reducir el nivel cuando la medición sale alta.
9 productos
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Importado por CasaPasiva · precio al 5 oct 2026
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Ningún producto cumple esos filtros
El radón se forma cuando el uranio presente en rocas y suelos se desintegra. Como es un gas, sube a través de la tierra y entra a los edificios por cualquier abertura en contacto con el terreno: grietas en la losa de cimentación, juntas entre losa y muro, pasos de tuberías, registros, cisternas y sótanos. También puede venir, en menor medida, de algunos materiales de construcción pétreos y del agua de pozo.
Dentro de la casa el radón se acumula sobre todo en planta baja y en locales poco ventilados. La Organización Mundial de la Salud y la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) lo ubican, solo detrás del tabaquismo, entre las principales causas de cáncer de pulmón, y el riesgo que describen depende de la concentración y del tiempo de exposición. Por eso la recomendación de ambas agencias es la misma: medir primero y actuar según el resultado.
Hay dos familias de detectores. Los pasivos, como los kits de carbón activado o las películas de trazas, se dejan expuestos días o meses y luego se mandan a un laboratorio. Los activos son monitores electrónicos que miden de forma continua y muestran el resultado en pantalla o en una app; son los que vendemos.
Un monitor electrónico deja que el aire entre por difusión a una pequeña cámara. Cuando un átomo de radón o de sus productos de desintegración emite una partícula alfa, el sensor la registra. El equipo cuenta esos eventos y los convierte en concentración. El Airthings 223 usa espectrometría alfa en cámara de difusión; otros modelos usan cámaras de ionización. En todos los casos la lectura de las primeras horas es poco estable, porque los conteos son escasos y el promedio necesita tiempo para asentarse.
| Concentración | Equivalente | Referencia | Qué se suele recomendar |
|---|---|---|---|
| Menos de 100 Bq/m³ | Menos de 2.7 pCi/L | Bajo el nivel de referencia de la OMS | Repetir la medición cada cierto tiempo o tras obras en la cimentación |
| 100 a 148 Bq/m³ | 2.7 a 4 pCi/L | Sobre la referencia OMS; zona en que la EPA sugiere considerar medidas | Revisar sellado y ventilación; valorar mitigación |
| 148 a 300 Bq/m³ | 4 a 8.1 pCi/L | Sobre el nivel de acción de la EPA | Confirmar con prueba larga y planear mitigación |
| Más de 300 Bq/m³ | Más de 8.1 pCi/L | Por encima del máximo que la OMS sugiere para niveles nacionales | Actuar pronto con un sistema de mitigación |
El radón sube y baja con el clima, la presión atmosférica, la ventilación y la estación del año. Una medición de dos a siete días te dice si hay un problema evidente, pero no representa tu exposición real. Para decidir si invertir en mitigación lo recomendable es un promedio de largo plazo, de tres meses o más, que abarque cambios de temporada.
La ventaja de un monitor continuo frente a un kit de laboratorio es que puedes ver ambos datos con el mismo aparato: el promedio de 24 horas, el de corto plazo y el de largo plazo. Además te sirve para comprobar, después de sellar o mitigar, que el nivel bajó y se mantiene.
En México no existe un límite oficial para radón en vivienda, así que lo habitual es usar las referencias internacionales. La OMS propone un nivel de referencia de 100 Bq/m³ y considera que ningún país debería fijarlo por encima de 300 Bq/m³. La EPA fija su nivel de acción en 4 pCi/L, que equivale a unos 148 Bq/m³, y sugiere considerar medidas entre 2 y 4 pCi/L. Para convertir, 1 pCi/L son 37 Bq/m³.
Ninguna lectura es «segura» en sentido absoluto: las agencias hablan de reducir la exposición tanto como sea razonable. La tabla siguiente resume cómo se suelen leer los resultados de un promedio de largo plazo.
Para medir sólo radón con un aparato sencillo de pilas, el Airthings 223 Portable y el Inkbird INK-RD1 muestran en pantalla los promedios de corto y largo plazo sin necesidad de app. El Ecosense RadonEye da su primer resultado en unos diez minutos y manda los datos por Bluetooth, útil si quieres ver la evolución hora por hora. Si prefieres revisar la lectura a distancia, el Inkbird INK-RD2 WiFi la envía por red inalámbrica.
Si además quieres vigilar la calidad del aire en general, el Airthings Wave Plus suma CO2, compuestos orgánicos volátiles, humedad, temperatura y presión. El Airthings View Plus en paquete de dos agrega partículas PM2.5 y conexión WiFi, y permite medir dos niveles o dos zonas a la vez. Para pruebas profesionales con registro de datos y reportes está el Ecosense RadonEye Pro.
CasaPasiva importa estos equipos y los vende en pesos con el precio en cada ficha; el pedido se hace por WhatsApp.
Primero confirma con una medición más larga en el mismo punto. Si el promedio sigue por encima de la referencia, el método más usado en vivienda es la despresurización activa bajo la losa: se perfora la losa, se crea un pequeño hueco de succión en el relleno de grava y un ventilador en línea extrae el gas del terreno y lo expulsa por un tubo que descarga por encima del techo, lejos de ventanas.
El RadonAway RP145 Pro Series es un ventilador diseñado para ese uso, con tubería de 3 o 4 pulgadas. La versión con kit incluye acoples de goma, un manómetro de tubo en U para verificar que el sistema mantiene succión y etiquetas de identificación. El diseño del sistema depende del tipo de cimentación y del relleno, así que conviene que lo revise alguien con experiencia.
Sellar grietas, juntas y pasos de tuberías en contacto con el suelo ayuda y es buena práctica, pero por sí solo rara vez basta para bajar un nivel alto. Tampoco sirve sólo abrir ventanas: diluye mientras están abiertas y el nivel regresa en cuanto se cierran.
Una casa pasiva es muy hermética, lo que a veces hace pensar que atrapará más radón. En la práctica el diseño tiene a favor dos cosas: la barrera de vapor continua bajo la losa y el sellado de cada paso de instalaciones reducen las rutas de entrada, y la ventilación mecánica balanceada renueva el aire de forma constante.
El riesgo aparece cuando la casa queda en depresión, por ejemplo con extractores potentes de cocina sin aire de reposición o con un sistema que extrae más de lo que suministra. La depresión succiona aire del terreno a través de cualquier fisura. Medir el radón después de la puesta en servicio de la ventilación es una buena forma de comprobar que el conjunto funciona como se diseñó.
El radón está poco estudiado en el país, pero hay mediciones académicas en varias regiones, y algunas zonas con suelos graníticos, volcánicos o con yacimientos de uranio, como partes de Chihuahua, han mostrado concentraciones elevadas. Aun así, la geología varía mucho a escala local y el resultado de un vecino no predice el tuyo.
Por eso la recomendación práctica es la misma en cualquier clima, del cálido-húmedo al seco o templado: mide en tu propia casa, sobre todo si vives en planta baja, tienes sótano o cisterna dentro de la construcción, o estás por cerrar la losa de una casa nueva y quieres saber si vale la pena dejar preparada una salida de succión.
Sí. Aunque hay pocos datos a nivel nacional, estudios académicos han medido radón en suelo, agua y viviendas de varios estados, con valores altos en algunas zonas. La única manera de conocer el nivel de tu casa es medirlo con un detector.
Al menos 48 horas para una primera lectura de corto plazo, y idealmente tres meses o más para un promedio que represente tu exposición. Con un monitor continuo puedes dejarlo de forma permanente y revisar los promedios cuando quieras.
No. Los detectores de humo, monóxido de carbono o gas LP usan sensores distintos y no responden al radón. Necesitas un equipo diseñado específicamente para medir radón.
El kit se expone una sola vez y se envía a analizar, así que obtienes un número al final. El monitor continuo te muestra la concentración todo el tiempo, se reutiliza en otras habitaciones y sirve para verificar si una mitigación funcionó.
Cuando un promedio de largo plazo confirma niveles por encima de la referencia que decidas seguir, por ejemplo el nivel de acción de 148 Bq/m³ de la EPA. El ventilador forma parte de un sistema de succión bajo la losa; por sí solo, sin ese sistema, no reduce el radón.
Cuéntanos tu proyecto y te decimos qué detección de radón conviene para tu clima y presupuesto.
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