Cómo funciona un blower door y qué equipo elegir
Para entender cómo funciona un blower door basta imaginar un ventilador potente montado en la puerta de entrada: saca aire de la casa hasta crear una diferencia de presión conocida con el exterior y mide cuánto aire tiene que mover para sostenerla. Ese caudal es exactamente lo que se cuela por las fugas de la envolvente. Con él se calcula la hermeticidad de la vivienda y, con la casa bajo presión, se localiza cada fuga.
Equipo blower door: qué es y qué piezas tiene
Un equipo blower door, o puerta soplante, tiene tres partes que trabajan juntas:
- Ventilador calibrado de velocidad variable. Su caudal se calcula a partir de la presión que mide en su propia entrada; anillos o placas intercambiables reducen la abertura para medir con precisión caudales pequeños en casas muy herméticas.
- Marco y panel ajustables. Un marco telescópico con una lona se ajusta al hueco de la puerta exterior y la cierra herméticamente alrededor del ventilador, sin modificar la puerta.
- Manómetro digital. Mide dos presiones a la vez: la diferencia entre interior y exterior de la casa, y la presión del ventilador que se convierte en caudal. Los modelos actuales controlan la velocidad del ventilador para mantener la presión objetivo y se conectan a software que genera el reporte.
Cómo funciona un blower door durante la prueba
La presión de referencia es de 50 pascales, una diferencia pequeña pero suficiente para que el viento y el efecto chimenea dejen de dominar la lectura. Equivale, aproximadamente, a un viento de 30 km/h presionando todas las caras de la casa al mismo tiempo.
En una prueba multipunto el equipo no se queda sólo en 50 Pa: toma lecturas a varias presiones, por ejemplo de 20 a 70 Pa, y traza la curva de caudal contra presión. Esa curva da el valor a 50 Pa con más confianza y permite estimar el área de fuga equivalente. Las normas ISO 9972 y ASTM E779 describen cómo hacerlo; la primera es la que se usa para certificar Passivhaus.
La prueba se hace tanto en despresurización, sacando aire, como en presurización, metiéndolo. El resultado final es el promedio de ambas, porque algunas fugas se comportan como válvulas y se abren o cierran según el sentido del flujo.
Cómo se prepara la casa
- Cerrar todas las ventanas y puertas exteriores, excepto la del equipo.
- Abrir todas las puertas interiores para que la casa funcione como un solo volumen.
- Apagar calentadores de gas, chimeneas y equipos de combustión; en despresurización podrían regresar humos.
- Tapar temporalmente las aberturas intencionales que indica el método elegido, como las bocas de la ventilación mecánica y las campanas de cocina.
- Llenar con agua los sifones secos para que no entre aire por el drenaje.
- Medir el volumen interior de la casa para calcular el resultado.
Qué resultado da: ACH50, CFM50 y q50
El dato básico es el caudal a 50 Pa, en m³/h o en CFM50. Para comparar casas de distinto tamaño se divide entre el volumen interior y se obtiene el ACH50 o n50: cuántas veces por hora se renueva todo el aire de la casa a través de las fugas a esa presión.
Un ejemplo: si una vivienda de 300 m³ necesita 900 m³/h para sostener 50 Pa, su ACH50 es 3. La misma vivienda con 180 m³/h estaría en 0.6, el límite que exige el estándar Passivhaus para edificios nuevos. En edificios grandes también se reporta la permeabilidad q50, que divide el caudal entre el área de la envolvente.
En México no hay un requisito de hermeticidad para vivienda, así que la referencia suele ser el estándar del proyecto. Una casa con mejoras de sellado puede bajar a entre 3 y 5 ACH50, y una casa pasiva certificada debe quedar en 0.6 o menos.
Cómo se encuentran las fugas
Con la casa despresurizada el aire exterior entra por cada rendija a mayor velocidad, y entonces se puede sentir con la mano, seguir con una varita de humo o ver con una cámara termográfica cuando hay diferencia de temperatura entre dentro y fuera. Los puntos típicos son la unión de ventanas con muro, la unión de muro con losa, los pasos de tuberías y cables, los registros eléctricos en muros exteriores y los plafones bajo azotea.
Lo más útil es probar en obra, con la capa hermética terminada y todavía visible, antes de cerrar plafones y acabados. Así cada fuga se repara con cinta o sellador en minutos, en lugar de abrir muros después. Una segunda prueba al final confirma el resultado.
Qué equipo elegir
Para auditorías residenciales y verificación de obra, el Retrotec 5100 y el TEC Minneapolis con DG-1000 cubren el rango de casi cualquier vivienda y se conectan a software para generar reportes. Para edificios más grandes o con muchas fugas, el Retrotec 6100 High Flow mueve más aire, y el TEC Minneapolis 2-Fan System combina dos ventiladores para alcanzar los 50 Pa en volúmenes que un solo ventilador no logra.
Si tu trabajo es sobre todo en casas pasivas, fíjate en la resolución a caudal bajo: con 0.6 ACH50 el ventilador trabaja con los anillos más pequeños, y la precisión del manómetro en ese rango es lo que cuenta. CasaPasiva importa estos equipos y los vende en pesos; el pedido se hace por WhatsApp.